Top 6 consejos para cuidar a tu hijo en verano

La temporada de vacaciones nos trae algunos riesgos. Evitémoslos juntos con estos tips

El verano es la época perfecta para que los niños salgan a las calles y exploren más su mundo. Corren, juegan, sudan, y aprenden cosas nuevas a cada momento. Ya sea en la playa o en el campo, es la temporada ideal para un reencuentro con la naturaleza, sobre todo en un mundo cada vez más dividido por aparatos electrónicos. Así, tanto sus hábitos como su salud van a estar expuestos a muchos cambios que debemos supervisar con atención. Pero nunca bajo extrema sobreprotección. ¿Cómo podemos realizar un buen cuidado sin caer en un comportamiento obsesivo? Aquí te presentamos seis consejos que te ayudarán a ser el mejor compañero de tu hijo este verano.

1. Horario nocturno

La preocupación de los papás usualmente llega con la frase “se acuesta y se levanta muy tarde”. Pero si el número de horas de sueño es el mismo, entonces no hay por qué alarmarse. En verano es normal que los pequeños quieran pasar mucho más tiempo con sus padres, y si estos se acuestan tarde, el hijo también lo hará. Lo extraño sería dejarlo despierto sin saber qué hace ni qué cosas ve en la televisión o internet.

2. Cambios de temperatura

El calor es un enemigo invisible en esta época. Lo que para nosotros puede parecer normal, para un niño pequeño es un cambio grande. Es por eso que debemos procurar mantenerlos en lugares frescos, tanto dentro como fuera de la casa, debido a que su capacidad de regular su temperatura corporal aún está en desarrollo. Por ejemplo, no debemos tener el aire acondicionado a menos de 22° -en el carro o la casa- para evitar los golpes de calor al cambiar de ambiente.

3. Hidratación

En esta época es normal que el niño corra por todos lados y transpire, por lo que el riesgo de deshidratación siempre está presente. Por eso debemos mantenerlos hidratados, así no nos pidan agua o no tengan sed, pero evitando las gaseosas y bebidas calientes. Por otro lado, durante los primeros seis meses los lactantes no necesitan agua porque ya tienen la leche materna.

4. Manchas blancas

Esta hipopigmentación aparece cuando la piel se oscurece. Tiene mayor incidencia cuando los niños tienen piel seca, y es fácil reconocerla porque saltan como círculos claros en el rostro y otras partes del cuerpo. Aunque no está probado, muchos dermatólogos las asocian con el cloro de la piscina. Lo mejor es ducharlos siempre luego de un día de piscina.

5. Quemaduras de sol

Por más que no quiera, el niño siempre debe tener puesto bloqueador solar en verano. Más importante aún: un menor de 12 meses nunca debería estar expuesto al sol, ni siquiera con protección. Y a los que son un poco más grandes, lo ideal es colocarles periódicamente protector de 50 en las zonas expuestas. Además, cada vez que salgan de la piscina debemos colocarles un polo y gorra. Los lentes de sol también son importantes para proteger sus ojos. Si su piel se vuelve roja, quiere decir que la protección ha fallado.

6. Alimentación

Lo ideal es ofrecerles alimentos ligeros y que los ayuden a estar hidratados. Las frutas y las verduras son una buena opción, debido a que están cargadas de agua. También podemos darles hidratos de carbono, como el arroz, los cereales, el pan integral, el trigo o el maíz. Los helados caseros, con huevo, leche y fruta, son una alternativa nutritiva y variada.

Somos los únicos responsables del cuidado de nuestros hijos. Y aunque el dicho reza que cada padre sabe lo que es mejor para su niño, unos consejos siempre serán útiles para completar con éxito esta tarea. No se trata de encerrar a los niños o sobreprotegerlos. Basta con tener una mirada atenta y estar bien equipados para evitar algún riesgo menor que, sin darnos cuenta, pueda convertirse en un verdadero problema

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